domingo, 2 de febrero de 2014

¿Para quién está pensado el MIR?



Creo que desde que empecé a conocer más a fondo el MIR, tanto el examen como el sistema (más o menos en segundo, cuando entre en el Consejo Estatal), algo no me convenció. Durante mucho tiempo pensé que yo no iba a pasar por ahí, que me iría fuera a hacer la residencia. Fue precisamente estando fuera cuando tomé la decisión de quedarme y por lo tanto de pasar por el examen y por la residencia.

Pues bien, ya conozco una parte del proceso: ayer hice el dichoso examen MIR. Después de ocho meses estudiando, 35 simulacros y 3 vueltas a 20 manuales me tocaba enfrentarme a ese examen de cinco horas. Y ahora, puede que con más argumentos, sigo manteniendo mis dudas sobre el sistema de acceso.

Hoy todos estamos criticando lo difícil que ha sido el examen comparativamente a otros años. Y creo que nos equivocamos. No porque el examen no lo haya sido, sino porque hemos vivido convencidos de que el examen se tenía que ajustar a nuestras expectativas. Tenía que ser un examen a la altura de lo que habíamos estudiado.

Parece lógico ¿no? Después de tanto estudio, lo que tocaba era un examen en el que pudiésemos lucir conocimiento. Pero se nos olvida que el MIR, nos guste o no, no está para eso: la función primaria del MIR es pura y llanamente ORDENATIVA. Podemos pedirle más o menos, pero el Ministerio lo que quiere es un criterio para ordenar. Lo puede hacer en base a conocimientos del Harrison, al resto de la Medicina, o sacando al azar 235 tarjetas del Trivial. Puede ser más o menos útil, pero a la administración le vale igual para generar una distribución numérica y adjudicar las plazas.

¿Tiene sentido este sistema? Más allá del examen de este año, en una profesión en la que la calidad no viene determinada por lo qué sepas, sino por lo qué haces y fundamentalmente por cómo lo haces (con un componente subjetivo importante), ¿tiene sentido "premiar" a los que mejor resultado tienen
una tarde de Enero en esta especie de 50x15? es más ¿tiene sentido, en un sistema que debería estar volcado en el paciente, que la residencia se considere "un premio" a alcanzar?

Dicen que el sistema aporta justicia y yo me atrevo a  sumar, a base de sacrificar mecanismos de garantía de calidad. Nada en el acceso asegura que una persona sea adecuada para su puesto de trabajo. ¿Esto es bueno para el paciente? Y antes de que diga nadie nada, sí, sé que vivimos en un "país de pandereta", que cualquier proceso que vaya a implicar evaluaciones más subjetivas que un tipo test dan pie a favoritismos e "hijodeismos". Pero, la profesión en la que más confía la ciudadanía ¿es incapaz en avanzar en sus mecanismos de evaluación?


viernes, 3 de enero de 2014

Un viernes de MIR más (reflexión rápida)

Aquí estoy, después de haber terminado otro día de estudio. Otro viernes más, muy parecido a los que venimos sufriendo la mayoría de los opositores que el próximo 1 de Febrero nos presentaremos al MIR, EIR, PIR y demás "IR". 

En el caso de los médicos (hablo de lo que conozco) la mayoría empezamos a estudiar en Junio. Es decir vamos a emplear un total de 8 meses específicamente en prepararnos para la prueba. Tardaremos otros 4 meses en empezar a trabajar. Y me surge la siguiente duda: desde la perspectiva del Sistema Nacional de Salud ¿ES RENTABLE?

El Estado, a través de los impuestos de los ciudadanos, ha formado a gran parte de los que nos presentamos año tras año al MIR. Es un equilibrio de inversión económica hacia el médico que este devuelve en su periodo formativo y en su vida laboral en forma de rendimiento (en una relación que en el caso de la residencia, sigue teniendo unos deficits legislativos considerables). ¿De qué le sirve tener parados año tras año a cohortes enteras de médicos recién formados? Retrasar su entrada en la Formación Sanitaria Especializada ¿no supone acortar su vida laboral y por lo tanto su reinversión en el SNS?

Quizás la explicación esté en la formación específica que realizamos para preparar el MIR. El propio Ministerio desmiente esto: para ellos el MIR tiene caracter fundamentalmente "ordenativo" (algo también discutible teniendo en cuenta que el ratio de candidatos/plazas se acerca a 2 y que existe una nota de corte). Sin meterme demasiado en los contenidos que estudiamos (eso daría para otro post) y teniendo en cuenta que el conocimiento que se le exige al R1 es fundamentalmente práctico (hacer anamnesis, exploración física, empezar a orientar casos...) ¿sirve de algo convertirnos en wikipedias del tipo test de la Medicina? ¿No sería más útil para el sistema buscar un continuum práctico entre el Grado y la Residencia?

En resumen ¿Aporta algo a la atención sanitaria o a sus profesionales este decalaje entre la fecha que se antoja más natural para la mayoría de candidatos y la prueba de acceso?

Probablemente alguien que haya vivido el sistema podrá responderme :)

¡Buen viernes y buen fin de semana!
 











miércoles, 1 de enero de 2014

¿Qué será de 2014?

2013 termina con la sensación de ser un año no acabado. Con el MIR a punto de caramelo y sin haber tomado las "grandes decisiones" que debería haber tomado. Precisamente por eso empiezo 2014 con mucha ilusión (a pesar de la lluvia y de las agujetas post-San Silvestre).

Este año toca empezar a tomarse la "profesión" en serio, asumir responsabilidades y plantearse el futuro sin prisa pero sin pausa. Toca estudiar no porque te lo vayan a exigir en un examen, sino porque es el compromiso que aceptaste (o simplemente porque te sigue gustando aprender). Me toca ver si soy capaz de llevar a la práctica todas las cosas que he predicado desde el tendido como estudiante. Toca intentar mantener la cabeza fría para saber que no hay ninguna decisión absoluta ni definitiva. Un año para empezar a disfrutar mi profesión sin dejar que esta engulla el resto de mi vida.

También tendrá su parte mala, seguro. De frustraciones, cansancio y reproche. Probablemente sea también otro año lleno de mareas y concentraciones. De repasar a Wyoming cantando "Resistiré" y tomarte más en serio a El Mundo Today que al Consejo de Ministros. Un año en el que cada uno tendrá que seguir luchando por lo que crea, con lo que pueda, desde donde esté.

Y ahora, de vuelta al estudio...lo fácil sería decir que no hay nada peor que empezar el año estudiando y efectivamente, se me ocurren 50 cosas mejores que hacer. Ante todo tengo claro por qué un día decidí hacer el MIR y esa sigue siendo mi mejor razón para empezar 2014 con ganas.

¡¡¡Feliz año a todos!!!