martes, 2 de abril de 2013

¿Qué puede aportar rotar en la UCI?



En la UAM (y creo que en el resto de Facultades) rotar por Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs) no es común. No estando incluida dentro de las rotaciones formales, las opciones que tenemos son la de pasar un mes de los periodos electivos de sexto o hacer una rotación "exprés" asociada a la asignatura optativa "El paciente crítico". Yo he hecho lo segundo.

A pesar de haber sido la rotación más corta de la carrera, de todo (incluso de lo breve) se puede aprender algo. Sobre todo si te enfrentas a una realidad tan distinta de tu medio habitual como una UCI. Las características especiales de los pacientes hacen que tengas que dejar de lado mucho de lo que conoces de la Medicina y del Hospital y te tengas que centrar en una forma de trabajar radicalmente distinta. Después de estos dos días creo que puede tratarse de una rotación que tenga mucho que aportar a la formación de un médico general. Aquí apunto algunas cosas:

  • En la UCI el manejo es fundamentalmente fisiopatológico. No vale con saberse de memoria algoritmos de diagnóstico o manejo. Fundamentalmente tienes que ENTENDER qué le está pasando al paciente en ese momento, priorizando su estabilidad global.  Como dijo el profesor "Las constantes vitales, se llaman vitales por algo".
  • Una parte fundamental del trabajo en UCI es la comunicación con la familia. No sólo porque se trata de procesos de muy alto riesgo, sino fundamentalmente, porque muchos aparecen de manera súbita y presentan fluctuaciones muy importantes en periodos cortos de tiempo que a la familia le puede costar entender. Tienes que poner todo tu empeño no sólo en explicar y comunicar bien, sino también en ver cómo reciben los familiares las noticias, cómo las asimilan y cómo reaccionan. No hablemos de si te tienes que enfrentarte/les a una decisión difícil.
  • La situación de los pacientes requiere atención mucho más individualizada que en otros servicios, lo que hace que cada residente suela tener como máximo a 2-3 pacientes. Además se hacen sesiones de servicio varias veces al día (aquí los cambios en un paciente se pueden precipitar en pocas horas o minutos). Es un ejemplo constante de trabajo en equipo, en el que la discusión continua y participación de todos los miembros es vital.
  • Una vez más, llama la atención la falta de habilidades prácticas que formalmente nos enseñan en la carrera. Y en este caso, no hablo de algo específico de la UCI sino de procedimientos corrientes que un médico general debería conocer (poner una vía venosa, sacar sangre, conocimientos básicos de intubación, etc.)
  • Como enseñaban en un blog hace bien poquito, una estancia en la UCI pude ser MUY cara. Tanto a nivel de diagnóstico, como de manejo muchas veces hace falta ser agresivo. Y en muchos casos por patología que se podría haber prevenido de manera mucho más eficiente (complicaciones cardiovasculares, respiratorias...). Una prueba más de que todo lo que podamos hacer los médicos en general para manejar las comorbilidades, mejor.

Por supuesto, muchísimas gracias a la gente que me ha acompañado estos días en la UCI. Dos días han dado para mucho :)

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