domingo, 1 de julio de 2012

Australia: semana 1

Hace casi una semana llegué a Australia, con unas 20 horas de vuelo detrás y cinco meses de mi último año como estudiante de Medicina (con permiso de la UAM)  de intercambio por delante. Por suerte no venía a la "nada" y tenía a un amigo de la Universidad (que ahora es profesor universitario, las vueltas que da la vida) esperando para recogerme y la casa de mi prima para poder dormir en Sydney.




Al principio situarse cuesta. Aunque sólo sea el hecho de que los coches conducen al revés y para cruzar la calle tienes que apretar un botón y andar lo suficientemente rápido para que no se ponga en rojo. O de que vienes del verano para encontrarte un invierno atípico, con ratos de lluvia, pero mucho sol. Los precios asustan: comida, transporte, salir...todo es mucho más caro. Pero la sensación de poder hacer las cosas cuándo y cómo "te da la gana" compensa: te sientes perdido, pero por lo menos TE pierdes tú.


La ciudad tiene aproximadamente el mismo número de habitantes que Madrid (4,6 millones) pero es mucho más extensa (Sydney tiene una extensión de 12.000 km, 20 veces más que Madrid), porque la mayoría de casas son de uno o dos pisos, con sus jardines, barbacoas, etc. Es en realidad, una ciudad de ciudades. Para localizarte no vale con decir Calle y Sydney, porque Sydney como tal sólo se considera el centro financiero de la ciudad (CBD) dónde entre otras cosas está la Casa de la Opera o el Puente del puerto (probablemente las fotos más conocidas de la ciudad). Pero además del CBD hay otros muchos barrios cada uno con lo suyo (a explicar en otra entrada), Bondi beach, Waverley en la parte este la zona de playas,  Durllinghurst o Surry Hills, más al centro y cerca del CBD, o Newtown o Leichhardt (barrio italiano, dónde estoy ahora) en la parte oeste "cercana".




Además de hacerte con la ciudad, tienes que hacerte con tu vida a nivel "básico": abrir una cuenta, conseguir un teléfono, papeles de la Universidad (muy pocos, lo gordo hecho en casa), conocer las líneas de transporte, etc. En general no es complicado y el horario de estos primeros días sin responsabilidades ha sido muy llevadero. Por cierto, el horario de la vida aquí es un cómodo término medio entre España e Inglaterra: levantarse muy pronto (6-7), cómida muy rápida entre las 12-13 y cena a eso de las 18-20, y así tienes luego tiempo de sobra para salir a tomar algo y dormir suficiente como para no parecer un zombi a primera hora de la mañana.

Y todo esto por suerte acompañado de amigos y familia. Hoy pimera visita "on my own" al hospital dónde voy a pasar estos primeros dos meses, pegado a la Universidad, con tarjeta de acceso hecha y paseo básico por el hospital (aunque la suerte tener al estudiante que preparó tu intercambio en la ciudad es que ya lo había hecho). Mañana primer día de rotación oficial.






Muchas más cosas que contar, pero por ahora, suficiente.

3 comentarios:

  1. ¡Mucho suerte Iñigo! Seguro que va a ser una experiencia inolvidable ;)

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  2. wow! me alegra poder saber q vamos a poder seguir tu aventura por australia! que bien te lo montas! Q tal ha ido el primer dia? 1 abrazo!

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  3. Menuda pasada Íñigo, sigue disfrutando te seguiremos desde el viejo continente ;) Un abrazo tio!

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